VOY A ROMPER CON LAS FORMALIDADES. LA VERDAD I

Hoy voy a romper con las formalidades que he llevado hasta el momento. Me es necesario hablarte, en forma urgente, de profesional a profesional, como personas cultas y estudiosas.

Al igual que tú, también tengo títulos (pergaminos), especialización, diplomados, etc. Pero esto no me hace más, sino menos, en humildad. Como decía Pablo de Tarso, todo esto ya lo tengo por nada. Mi amigo(a) estamos al mismo nivel profesional, con diferentes experiencias profesionales y de vida.

Tengo que hablarte, no puedo callar, es imperioso que lo haga, quizás no haya otra oportunidad. Te ruego que por favor me escuches. No cierres tu entendimiento. Obséquiame unos minutos de tu valioso tiempo.

Yo soy abogado. Los litigantes básicamente nos basamos en la lógica, la racionalidad, todo soportado en pruebas, indicios, en evidencias. Creemos que lo que no se pueda probar no es cierto. Para que tenga una verdad jurídica, debe ser probado.

Quiero decirte que soy un hombre cristiano ¡pero por favor, no por ello apartes de tu vista este escrito! No te alejes. Porque sé que muchas personas les molesta que se les hable de espiritualidad y se confunde con religiosidad. Y, yo no voy hablarte de religión, pues eso es una construcción realizada por el hombre. Dios no nos enseñó ni dejó religiones.

 Te voy a hablar sobre la ¡SALVACIÓN PARA TI, TU FAMILIA Y AMIGOS!. En sana doctrina. Pero, seguramente, vas a decir que tú eres salvo. Pero, dispénsame, creó que no lo eres.

Ahora bien, si te interesa sigue leyendo, sino, no te preocupes… sigue tu vida normal. Pero no te olvides de esto: “que alguien se presentó ante ti a informarte, enseñarte y tú cerraste las puertas.”. Jesús enseñó: “ He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo” (Ap. 3:20).

Quiero comenzar con algo que no es novedoso, lo que se encuentra acaeciendo en el mundo en estos momentos y de lo que tú te encuentras viviendo. Pero deseo preguntarte ¿Crees que eso es normal? ¿Crees que esto es pasajero, momentáneo? ¿No te sientes inquieto, me refiero espiritualmente, sobre todo esto del coronavirus, muertes, aislamiento, alejados de tus familiares (esposa, hijos, padres, hermanos, etc.) amigos, sin poder abrazarlos, sin poder sentir su compañía, limitados en tu libertad, casi vigilados, controlados en tus compras y salidas de tu casa?

Debo decirte, que esto es el comienzo de todo lo que se encuentra escrito en la Biblia, en la palabra de Dios. ¿Alguna vez te preocupaste en leer, estudiar la biblia, en escudriñarla? Seguramente no. Otros dirán que sí. Eso… solamente lo sabes tú y tú mismo no te vas a engañar. Pero quiero decirte que todo, absolutamente todo lo que se encuentra sucediendo en este momento, está allí escrito en ese maravilloso libro. Allí, están relacionados todos y cada uno de los acontecimientos que comenzaron a desarrollarse desde hace varios años y que Dios nos muestra a través de su Espíritu y de las enseñanzas de Jesús para protegernos.

Debes saber, que ya no hay retroceso. Quiero decirte que el mundo cambio totalmente y que no volverá hacer el mismo. Nadie ya puede hacer nada. Que los días serán cada vez más cortos, difíciles, tristes y de mucho lamento cada vez. No es exageración. Es una realidad.

Jesús nos habló de la “VERDAD”, y muchos han torcido, tergiversado esa enseñanza. Muchos no quieren saber de la verdad y buscan eludirla creyendo que es sólo palabrería barata… y mi amigo(a) no es así. Muchos con la arrogancia de Pilatos (ese que lo mando a azotar) y que también, quizás igual que usted, dijo “pero qué, ¿qué es la verdad?”. Los que siguen la filosofía se van a sus ídolos Sócrates, Platón, etc., a dilucidar que es la verdad. Otros dicen: “La verdad es que estamos jodidos”, la única verdad es que tengo que trabajar”, entre múltiples de respuestas vagas, insulsas, irrespetuosas, amañadas… todas producto de la ignorancia, la estupidez y el desconocimiento de Dios.

Yo te pregunto para ti ¿cuál es la verdad?. … Serán tus títulos, el dinero, las fincas, mansiones, joyas, riqueza en general, viajar por el mundo, las cosas desenfrenados del mundo. ¿No sabes que es la verdad?, entonces ¡DEBES YA!, debes buscar y entender ¿cuál es la verdad?, inmediatamente, sin pérdida de más tiempo (porque no lo hay).

Quiero decirte, si me permites que te oriente, la VERDAD es JESÚS, es Dios, es el Espíritu Santo. Son su “PALABRA”. Son “SUS ENSEÑANZAS”. Esa es la VERDAD. Y te hablo espiritualmente, no confundas ni tampoco te burles, porque eso podría ser una carga para ti.

Porque Jesús dio esta enseñanza, no yo. Allí se encuentra en las escrituras, en ese libro que quizás nunca has leído por pereza, fastidio o leíste parcialmente o leíste sin entendimiento del Espíritu Santo, pero que es el libro que te proporciona el conocimiento para llevarte a la salvación. Y en ese precioso libro se encuentra que:

 “la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo”. (Jn 1:17)

“Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren” (Jn 4:24)

“Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Jn. 8:32).

“Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mi” (Jn 14:6).

““Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablara por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir” (Jn. 16:13).

“ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén”. (Ro. 1:25).

“Por que nada podemos contra la verdad, sino por la verdad”. (2 Co. 13:8).

“En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuiste sellados con el Espíritu Santo de la Promesa” (Ef. 1:13).

Sí. Él, Jesucristo, es la verdad. Que es el Hijo de Dios Todopoderoso. Es de quien habló Isaías (53:1-12) cuando afirmó que: “ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Más el herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó de su camino; más jehová cargó en él el pecado de todos nosotros”. Que siendo Dios vino y se hizo hombre. Que fue crucificado para perdón de pecado y que por Él, por su Gracia somos hijos del Dios Todopoderoso. Que Dios Padre, Espíritu Santo y Él (Jesucristo) son la Trinidad. Esa es la gran VERDAD.

Dijo el Señor Jesús: “He aquí, yo estoy a la puerta  y llamo; si alguno oye mi voz  y abre la puerta , entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”. “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono”. (Ap.3:20-21).

Esta es una gran manifestación. Esta es la MAYOR VERDAD.

Ahora bien, si tú crees en Dios y el Espíritu Santo; entonces, debes creer en la biblia, que es palabra de Dios. Pero, si crees en ellos y no en la palabra o la crees a medias o la tuerces a tu acomodo y beneficios, entonces estas blasfemando. O, crees o no crees. Acuérdate que Jesucristo a los tibios los vomitará (Ap.3:16). Esa también es LA VERDAD.

“A cualquiera que dijere alguna palabra con el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero el que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero”. (Mt. 12:32)

“Mas yo os digo  que de toda palabra ociosa  que hablen los hombres , de ella darán cuenta en el día del juicio”

“Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado”. (Mt. 12:36:37)

Con todo esto lo que te quiero decir, en el amor a Cristo, que si no conocía la verdad o creía conocerla o dudaba en conocerla o evitaba conocerla, pues esta es LA VERDAD.

Ahora ya sabes. Por lo cual no puedes eludir lo que está escrito en la palabra de Dios. En la Biblia.

No pretendo señalarte en forma alguna, no soy tu juzgador, quien juzga es Dios; pero es menester que tengas claro cuál es la VERDAD, porque ella te hará libre. JESÚS, te hará libre. Dios, a través de Oseas (4:6) dijo que: “Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento”.

De esto también te voy a hablar más adelante en “Hoy voy a romper con las formalidades (II)”, pero primero lo primero.

Mi amigo(a) yo te quiero decir que estamos en la última generación. Todo lo que viene desencadenándose en la humanidad, actualmente, se encuentra escrito. Y para que puedas apreciar lo que esta acaeciendo debes hacerlo a través del Espíritu Santo; para ello debes primero conocer de Jesús.

Deja a un lado la lógica, el razonamiento y actúa con fe. No permitas que el enemigo de la oscuridad te engañe.  Recibe a Jesús en tu corazón. Esto no es simple palabrería. Pues, cuando tú lo recibes conscientemente a Él, como tu Señor serás salvo tú y tu casa.

Mi amigo(a) No lo dudes. El velo se caerá y comenzarás a ver con verdadero conocimiento esta VERDAD. Y comenzarás a comprender con entendimiento la palabra de Dios. Esta es la oración que debes realizar, pero hazla con fe y sin temores:

“Padre Santo, Dios de los cielos, Jehová de los ejércitos, en el nombre de Jesús de Nazaret te reconozco como el único y verdadero Dios. Como el Creador del cielo y la tierra. Reconozco también a Jesús Cristo como mi Señor y Salvador, como Rey de Reyes, como tu hijo, como tu primogénito que siendo Dios se hizo hombre y fue crucificado para mi salvación y perdón de pecados. Acepto al precioso Espíritu Santo de Dios, dador de vida, en mi corazón y le dio plena autoridad para que controle, guíe todas mis emociones, pensamiento y espíritu. Perdóname Señor por todos mis pecados …. y que se haga tu santa y preciosa voluntad en mi vida como tú quieres. Te ruego Señor te acuerdes de mí en tu segunda venida que esta próxima y recibas mi espíritu y alma cuando deba partir a tu Reino. Gracias mi Señor amén y amén”.

Si realizaste esta oración, muy sencilla, déjame decirte que ya se encuentra Jesús en tu corazón y estás bajo tu protección y guía.

Dios Padre Santo a tus hijos he hablado, perdóname si he sido fuerte con mis palabras, pero es que el pueblo esta endurecido, dormido y es hora de despertarlo. No puedo callar, me encuentro inquieto en tu Espíritu y es hora de actuar.   

Yo bendigo en nombre del Dios Padre Todopoderoso, de su precioso hijo, mi Señor Jesús Cristo y del Espíritu Santo a quien realizó esta oración. Que Dios y Jesús lo proteja y envíe a su precioso Espíritu Santo para que te llene de paz y gozo y sabiduría. Que Dios envíe los ángeles de Jehová para protegerte en tu entrar y salir y te guarde a ti y tu familia de todo peligro y de todo mal. Bendito sea Dios amén y amén.

Por favor… no lo dudes… compártelo